Cultura

EL TELESCOPIO

El odio sincronizado

A 75 años de la liberación de Auschwitz. La maquinaria de la muerte no tiene tiempo ni espacio. El combate y la resistencia, tampoco.

Viernes 31 de enero | 10:53

Monumento al Holocausto en Miami. Thomas Hawk

Más huesos que carne. Más silencio que voz. Más ceguera que vista. Más muerte que sentencia.
La desolación certera de una humanidad corroída por sí misma. Indiferencia convertida en repugnante. Complicidad hecha testigo.

Piel raquítica, violada, quemada. Cuerpos rebanados, desaparecidos, asesinados.
Casas profanadas, identidades robadas, anteojos apilados junto a cabellos y platos. La inmensidad del crimen en el insondable abismo del dolor cobra una realidad dolorosamente palpable.

Conquistar el territorio de la mano del orden y el progreso se ha vuelto una inmaculada combinación aniquiladora y bien ejecutada. Saquean, masacran, esclavizan, borran y desaparecen. Lógica perversa de un sistema deshumanizado al extremo. Modernidad industrial de la matanza.

Campos de exterminio de tamaños varios, a lo largo de los años y en todas partes. Muros, balsas, hornos, fosas, estadios, cruzadas, desiertos, destierros. Genocidios en cuotas permanentes.

La vida de quien sobrevive y eleva la otra historia es alimento a la memoria que reverdece en cada instante de lucha ganada.
El lente que ve y no tiembla, la pluma que cuenta y no calla, la historia que relata y denuncia es memoria y justicia.

Si la matanza de odio se ha vuelto el arma natural de los poderosos, de las miles de derrotas nos levantaremos y lucharemos como llama y espada por el florecer de una vida bella y libre.







Temas relacionados

El Telescopio   /    Relato   /    La Plata, Berisso y Ensenada   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO