Economía

ATACAR LA GANANCIA CAPITALISTA

Que paguen los ricos: impuesto extraordinario ya a las grandes fortunas

Si se aplica un impuesto extraordinario del 3% a la riqueza de los grandes multimillonarios, terratenientes y a la banca privada se puede garantizar un ingreso de cuarentena de $ 30.000 para los trabajadores precarios durante dos meses. Atacar la ganancia capitalista se vuelve imprescindible para que el costo de la crisis sanitaria y social no recaiga sobre los trabajadores.

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Miércoles 1ro de abril | 23:27

Nada volverá a ser como antes pregonan los economistas de distintas latitudes, mientras relatan cada día los estragos sociales y económicos que se esperan. "Es una catástrofe de la que acaso no nos recuperemos realmente por décadas", remarca el reconocido economista inglés, Martín Wolf en una entrevista al diario La Nación.

El impacto económico generado por las medidas tomadas para disminuir el avance de la propagación del virus, como el aislamiento social, ha sacado a la luz al menos dos verdades: 1) el desfinanciamiento de la salud pública que colapsa (a distintos ritmos) en cada país; y 2) son los trabajadores quienes mueven los hilos de la sociedad.

El epicentro de la crisis sanitaria y social está en Europa (principalmente Italia y Estado Español) y también en Estados Unidos. La cuarentena obligatoria ya generó despidos masivos, la semana pasada más de 3 millones de estadounidenses aplicaron al subsidio de desempleo. La OIT calcula –sólo hasta el momento- que este año habrá más de 25 millones de personas desempleadas.

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Se pone en discusión ¿cuál es la mejor forma de distribuir el ingreso generado por los trabajadores? El gobierno de Alberto Fernández propone medidas de “contención” como el Ingreso de Emergencia de $10.000 –condenando a los hogares vulnerables al hambre- y se topa con un límite claro: resguardar –siempre que así se lo permita la relación de fuerzas- la ganancia de los capitalistas.

Proponemos la aplicación de un impuesto a las grandes fortunas para costear un ingreso de emergencia de $ 30.000 a todos los trabajadores precarios del país por dos meses.

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Impuesto YA a las grandes fortunas

Es momento de que los ricos de este país, que amasaron fortunas en cada Gobierno de turno (Eduardo Eurnekian), el campo, aquellos que han sido beneficiados con blanqueo de capitales, algunos nacionalizaron deuda privada bajo la dictadura (Paolo Rocca), sean alcanzados por un impuesto suficiente para garantizar que todos los trabajadores precarizados no pasen hambre. Alfredo Coto, uno de los responsables de la creciente remarcación de precios a los alimentos, que se enriquece encareciendo la vida de millones de familias trabajadoras. Los Bagó, Roemmers, Hugo Sigman, que lucran con el negocio de los medicamentos cuando la salud debería estar puesta en función de las necesidades sociales.

*Multimillonarios: supongamos que 15.000 personas tienen un patrimonio de $ 1.000 millones (los que acabamos de nombrar tienen más que eso), si se les aplica un impuesto extraordinario a dicho patrimonio del 3 %, el monto recaudado ascendería a $ 450.000 millones o USD 6.923 millones. Se podría financiar un salario de cuarentena para 7 millones de trabajadores precarios de $ 30.000 en abril y mayo.

*Terratenientes: otra fuente de financiamiento es el campo, sector que ha aumentado sus ganancias por la mega devaluación. Siguiendo el criterio patrimonial, al cobrar un impuesto de 2 % sobre la tierra a los propietarios que tengan más de 5 mil hectáreas (diferenciando el valor de la tierra en zona pampeana y no pampeana), se lograría una recaudación de $ 105.000 millones.

Se aclara que para evitar una duplicación del impuesto a la riqueza, este sería cobrado sobre las tierras que estén a nombre de empresas y no de personas.

Si sumamos la aplicación del impuesto extraordinario a las grandes fortunas y a los terratenientes, se podría alcanzar hasta $ 555.000 millones de pesos o USD 8.538 millones. Una suma que permitiría:

*Garantizar el pago de un ingreso de cuarentena de $30.000 a los 7 millones de trabajadores precarios durante dos meses.

*Aumentar en 10 veces los fondos destinados al área de salud ($1700 millones) en el medio de la pandemia.

*Comprar 20.000 respiradores (a 5 mil dólares cada uno)

En este contexto global, las medidas de emergencia tienen que estar a la altura de las necesidades sociales, para evitar que millones de trabajadores sean víctimas de la voracidad patronal. Pero tampoco se trata de administrar “la miseria de lo posible” con el único fin de no atacar a los grandes ganadores de siempre (los bancos, el agropower y los multimillonarios) y seguir destinando fondos millonarios al pago de la deuda odiosa, tal como sucedió este martes.

También hay sectores que ganaron millones que podrían pagar impuestos adicionales como los bancos que ganaron en 2019 $ 278.150 millones, los agroexportadores, los fondos de inversión que están haciendo negocios con la deuda, empresas imperialistas como Ford, General Motors, entre otras. ¿Por qué el Gobierno no exige el aporte solidario a esos sectores?

Los bancos cumplen un rol clave en la fuga de capitales. En julio del 2019 hubo salida de inversiones de cartera relacionadas a la “bicicleta financiera”. Sólo diez bancos concentraron el 82 % de las operaciones de compra venta de dólares, entre ellos Santander Río, BNP Paribas, Galicia, ICBC, Banco Provincia, HSBC, BBVA Francés, Citibank, Banco Nación y el JP Morgan Chase.

En tanto, sólo 200 empresas integran la cúpula económica y concentran casi el 70 % de las exportaciones. Son las mismas compañías que remarcan los precios como los grupos nacionales trasnacionalizados (Techint o Arcor) y cerealeras (Cargill, Bunge, AGD, Vicentín, Dreyfus, Toepfer, Molinos Río de La Plata y Nidera), automotrices y mineras.

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Mientras Guzmán sigue en negociaciones para reestructurar la deuda, el economista Carlos Burgueño señalaba en su columna para Ambito.com que Alberto estaría evaluando aceptar dos nuevos desembolsos por parte del FMI calculados en usd 5.000 millones. Pagar la deuda en este contexto de crisis social es criminal. La salida en favor de las amplias mayorías requiere un conjunto de medidas de emergencia sanitaria y económica, que incluyen el desconocimiento soberano de la deuda y atacar la ganancia de los capitalistas como plantea la izquierda.

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