Cultura

EL TELESCOPIO

Un 24 de marzo sin calle, pero rugiendo de memoria

Una fecha que a pesar de virus y cuarentena no se olvida, no se perdona ni se reconcilia. Jamás.

Martes 24 de marzo | 11:08

Hoy las calles visten vacías, acumulan una afonía inusual. Las baldosas no salpican caminantes y las plazas no colman rebeldías.

No hay muchedumbre ni banderas de colores varios, no hay estruendos. Los colectivos no abarrotan la gran avenida porteña. El Obelisco y la Plaza de Mayo no será esta vez el camino alfombrado de manos que agitan con el puño elevado la voz de los caídos y desaparecidos.

Las fotos no brotarán de los árboles como lo hacen las flores, los lápices y el viejo albañil platense en los bellos días de primavera. Sin embargo, siempre están aquí.
Hoy las calles guardan reposo. Un reposo que late profundo y aguarda, al tiempo que suelas verdes y azules patrullan la acera en nombre del cuidado moral en compañía de micrófonos rapaces que señalan y hostigan, mientras la salud desespera en la pelea.

Y aún así, siempre están aquí.

Aunque intenten, aún, desechar su decidida existencia, no será posible.
Miles de nombres seguirán nombrados en la densa niebla de la negación.
La savia de sus cuerpos destrozados y escondidos alimentó el blanco trozo de tela que abrazó a madres y abuelas y reverdeció en el trapo de hijes y nietes. Han asegurado el bastión de la memoria.

Aunque los fanáticos de la amnesia consciente lo intenten, una y otra vez, con la calle desierta, con la sirena encendida, queriendo que la página dé la vuelta, siempre están aquí y siempre lo estarán.

La vida de los y las 30 mil no se olvida, no se negocia, no se reconcilia. Nunca.
Nosotros no estaremos hoy en la calle, ellos sí.







Temas relacionados

24 de Marzo   /    Relato   /    Dictadura cívico-militar-eclesiástica   /    La Plata, Berisso y Ensenada   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO